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Terra
La Coctelera

Las Dolomitas

Nos despertamos muy temprano por la mañana y empezamos la aventura a las Dolomitas al norte de Italia. Para llegar allí, tuvimos que conducir dentro de la región Alto Adige del país que produce un vino que es el favorito de mi madre. Esa región consiste en muchas montañas y colinas y muchísimas bodegas, entonces el viaje era muy agradable. Al final de esa región, antes de ver las Dolomitas, la geografía cambió poquito, pero los estilos de las casas y construcción de los pueblos cambió muchísimo. Parecía que habíamos viajado a un país completamente diferente porque parecía más como Austria que como Italia. El primer pensamiento que tenía fue que parecía como la película El sonido de la Música que ocurre en Austria.
Cuando entramos a las calles menos grandes y parecidas dentro de las montañas, paramos para usar el servicio y le preguntamos a una mujer sobre la región. Ella nos dijo que antes de una de las guerras mundiales ese parte de Italia iba a ser parte de Austria, entonces el estilo arquitectónico es más parecido como lo de Austria. No sabíamos este hecho, pero nos ayudó mucho para entender más.
¡Las Dolomitas eran increíbles! He visto muchas cordilleras de montañas en mi vida, pero nunca había visto algo así. La formación de ellas eran únicas y fantásticas, con la nieva a la cima y también por casi todas partes; aparente la apariencia de ellas era a causa del viento, porque parecían como pipas de órganos. ¡No hay palabras para explicarlas, sino que fueron una maravilla! Aunque pasábamos tanto tiempo en el coche, soy muy feliz que las vimos porque la experiencia me puso al borde del asiento todo el tiempo como una mirada fija.

Lago di Garda - 2 hasta 4 abril de 2006

¡Nuestro hotel en Lago di Garda era una maravilla! Se llama Punta San Vigilio y no era solamente un hotel. Los propietarios eran un conde y una condesa y la propiedad era grandísima. Tenía una piscina, muchos caminos, una iglesia y el hotel con un restaurante y un café. Estaba situado a lado del lado en un borde que nos permitió ver todo el lago de las ventanas.
La primera noche cuando llegamos muy tarde (más tarde que habíamos anticipado) comimos en el restaurante. Comimos unas ensaladas y cordero frito, de un estilo que ellos nos dijeron era de la región de Toscana en Italia, bebimos una botella del vino de la región, y al final, tomamos unos cafés y postres. ¡Todo era fantástico! Al final de comer, fuimos a nuestras habitaciones y dormimos.
Dormí hasta más tarde que mis padres porque tenía muchísimo sueño, entonces cuando me desperté ellos estaban andando por los caminos. Reuní con ellos cuando estaban volviendo al hotel y nos sentamos afuera del café para comer y relajar. Pedí por una ensalada Caprese, con tomates, queso, y basilio, y ellos pidieron por una botella de champagne. Pasábamos casi dos horas allí, charlando y relajando; Fue exactamente que necesité después de viaje tanto.
Por la noche, a causa de que la comida era tan rica la noche anterior, decidimos en comer en el restaurante del hotel otra vez. ¡Como la noche anterior, todo era perfecto! Charlábamos sobre los planes para el día siguiente en que tuvimos que conducir a Venecia; a causa de que sólo necesitamos menos que dos horas en el coche, y estábamos tan cerca de las montañas Dolomitas, elegimos a conducir por más tiempo (siete horas en vez de menos que dos) para verlas. ¡La dueña del hotel nos dio direcciones para llegar a las montañas, y por la mañana, empezamos nuestra aventura!

Cinque Terre - 2 abril de 2006

Después de dos noches en Monte Carlo, mis padres y yo nos despertábamos muy temprano por la mañana para conducir a Lago di Garda. Pero lo que decidíamos era pasar todo el día en Cinque Terre porque habíamos oído muchas cosas buenas sobre los pueblos.
Cinque Terre es un grupo de cinco pueblitos que sólo puedes visitar por tren o por andar; los pueblos incluyen Monterosso, Vernazza, Corniglia, Manarola, y Riomaggiore. Lo que tienes que hacer para entrar en los pueblitos es estacionar el coche por las calles afuera de Monterosso. Cuando llegamos allí, las calles estaban llenos de coches por mucha distancia, entonces tuvimos que estacionarla muy lejos del pueblito y caminar por las calles que tenían mucha geografía – una variedad de las colinas y valles.
Después de llegar en Monterosso, paramos por una copa del vino de la región y para Bruchetta, pan con cebollas y tomates. Al final, cogemos el tren y fuimos a Riomaggiore, el pueblito al final de los cinco. Allí, cuando bajamos al tren, encontré a Haley, una estudiante de Getafe que estaba allí visitando sus amigas. Charlábamos por unos minutos y después continué con mis padres a un restaurante que estaba situado en un borde de las rocas y que tenía una vista del mar y de las rocas y las montañas.
Después de comer, decidimos en coger el tren a un pueblito más porque no teníamos bastante tiempo para visitar todos a causa de que tuviéramos que conducir a Lago di Garda antes del atardecer. Entonces elegimos Vernazza porque parecía que tenía muchas tiendas y restaurantes y muchísimas cosas para hacer en una hora.
¡En Vernazza encontrábamos mucho para hacer! Compré un delantal con pinturas de los tipos de vino de Italia para mi novio y después algunos postales para recordar las imágenes más preciosas del pueblito y un azulejo pintado con una escena del pueblito. Íbamos a tomar un café, pero no teníamos tiempo entonces cogemos el tren a Monterosso y andábamos al coche para empezar el viaje a Lago di Garda.
¡Me gustó Cinque Terre muchísimo y me gustaría mucho volver al futuro cuando tenga más tiempo porque era precioso!

Monte Carlo - 31 de marzo hasta 2 de abril, 2006

Después de pasar un día en Niza, conducimos por entre media hora y una hora a Monte Carlo, Mónaco donde pasábamos dos noches. Al ir a Mónaco, las vistas cuando conducimos eran unas maravillas porque la autopista existía en la costa.
Cuando llegamos allí, podíamos ver la riqueza al aire. La gente estaba vestida en piel y ropa de marca, y estaban conduciendo coches muy caros. Afuera del casino principal existía la más riqueza en todas las maneras. El hotel estaba situado en la costa, y que tenía un casino, muchos restaurantes, una piscina y un gimnasio grande. El parte del hotel a lado de la costa tenía unas ventanas grandísimas y mucho espacio para relajar y disfrutar las vistas.
La primera noche preguntábamos al hotel por los nombres de algunos restaurantes en la ciudad porque teníamos mucha curiosidad en el tipo de la comida en la ciudad. Fuimos a un restaurante increíble donde comimos Foie Gras, y Dover Sole que es un tipo del pescado, y obviamente disfrutamos una botella de vino de la zona.
El próximo día andábamos por la ciudad y visitábamos el palacio y algunos museos para entender más de la cultura e historia de la ciudad y país. Antes de la cena, andábamos por el casino y vimos todos los coches afuera. Nunca había visto una cantidad de coches de estos tipos –BMW, Mercedes, Ferrari, Bentley, Rolls Royce y otros también. Después de ver esta maravilla, fuimos a un restaurante para cenar del estilo fusión y comimos más pescado y sushi. Los estilos de la cena los dos noches fueron completamente diferentes, pero deliciosas también. Fuimos al casino dentro del hotel después y traté de ganar algún dinero pero perdí más que gané.

Niza, Francia - 31 de marzo, 2006

El primer día de vacaciones (viernes el 31 de marzo), mi madre y yo volamos a Niza, Francia para reunir con mi padre, que voló de trabajando en otra parte de Francia a Niza. Después de reunir con él, alquilamos un coche y pasábamos el día dentro de Niza. Decidimos en comer en una plaza con mucha atmósfera y estilo arquitectónico. Pedimos por unas pizzas, una botella del vino tinto de la región, y los caracoles. La comida parecía como una mezcla de la comida tradicional de Francia, con poca influencia de la comida tradicional de Italia.
Después de la comida, andábamos por la ciudad y fuimos de compras un poco. Vimos algunas estructuras encima de una colina entonces decidimos en subirla; la colina se llama “Colina del castillo”.Encima de la colina existía algunos restaurantes y una ruina de una iglesia. La vista de ella era increíble con la ciudad a lado de la playa y un puerto con barcos del crucero y otros tipos.
Al fin de todo, bajábamos la colina y, al andar al coche, vimos un hotel donde mi padre quedó hacer casi quince años por su trabajo. ¡Esta introducción de las vacaciones fue un maravillo que preparábamos nosotros para las siguientes dos semanas!

Bilbao

La geografía entre la Rioja y Bilbao era casi el mismo que entre Burgos y la Rioja, pero la tierra tenía más árboles. Entre Laguardia y al autopista, conducimos dentro de algunos pueblos de la Rioja; en un pueblo que se llama Elciego, vimos un hotel que parecía de la misma arquitectura del museo Guggenheim en Bilbao. El estilo fue completamente diferente que los otros edificios en toda la región entonces decidimos en sacar fotos, y cuando llegáramos al Guggeheim, preguntáramos si el arquitecto fue Frank Gehry también; ¡estábamos correctos!
Bilbao parecía una ciudad muy bonita, pero no teníamos tiempo para andar dentro de ella. Llegamos al museo y pasamos casi dos horas andando dentro y afuera. Nunca habíamos visto un estilo de arquitectura como este edificio. En mi opinión, Frank Gehry parece como el Antonio Gaudí de su época; los dos tenían estilos únicos y diferentes y pudieron ser caracterizados como modernos.
Aunque tuvimos que conducir algunas horas más a causa de ir a Bilbao, estoy muy feliz que hicimos eso porque el museo fue un maravillo, y otra vez, después de ver la arquitectura de otra ciudad, tengo más inspiración y interés en ser arquitecta.

La Rioja

Después de Burgos, conducimos por más o menos hora y media para llegar en la Rioja. La geografía del país cambió totalmente en montañas más grandes y pedregosas y en tierra más rojo, y vimos cientos viñedos por todas las partes de la geografía. Cuando íbamos a conducir por Haro en la autopista, decidimos en parar porque nuestro amigo que está estudiando en Logroño estaba en Haro con sus padres. Le llamé y reunimos por una copa. Charlamos por casi una hora sobre todo que había pasado desde hablamos antes, pero cuando nos dimos cuenta que estaba casi a las seis, Matt y yo le dijimos ‘adiós’, y continuamos a Laguardia.
Pasamos muchos pueblos pequeñitos llenos de viñedos y finalmente llegamos en Laguardia. Otra vez estábamos sorprendidos y nos asombró ver la geografía; Todo fue increíble.
El hotel era una maravilla; el hotel Villa de Laguardia. Estaba situado a lado de las calles importantes pero dentro de los viñedos. A lado del hotel existió un museo de vino con un viñedo y una tiendo con más de doscientos tipos de vinos de la Rioja, específicamente de Laguardia.
A causa de que conducimos por casi cinco horas, decidimos en relajar cenar en el hotel. El restaurante era romántico y la comida fue fantástica. Pedimos por el menú en que probamos todas las especialidades del chef. Comimos y comimos, y bebimos y bebimos, y al fin de la noche, no podíamos mover. Estábamos llenísimos pero muy contentos porque no habíamos comido durante el día.
El próximo día, nos levantamos y fuimos al museo de vino para comprar algunas botellas para que él pudiera llevarlas a los Estados Unidos, y para que yo pudiera probarlas en Madrid. Íbamos a ir a una cata de vino o una bodega, pero decidimos en ir a Bilbao para ver el museo Guggenheim entonces tuvimos que salir pronto.

Burgos

Después de para en Segovia, Matt y yo conducimos por Burgos porque había oído que la catedral era preciosa. Estaba lloviendo y hacía poco frío entonces cuando estábamos afuera de la ciudad, decidimos en conducir dentro para ver la catedral pero que no íbamos a entrar a causa del tiempo y la hora (porque teníamos que llegar en Laguardia más o menos a las seis y queríamos llegar antes del atardecer). No me gustó mucha la sensación de la ciudad cuando estábamos conduciendo por la catedral. Parecía más como una ciudad moderno en referencia a la construcción y la arquitectura en comparición a Segovia o ¡Madrid, por ejemplo! Pero cuando enteramos el parte de la ciudad donde estaba la catedral y podíamos verla, dejamos boquiabierto. Había visto muchas catedrales en España desde llegué aquí en enero, pero nunca había visto algo tan grande ni maravilla. Tuve que salir del coche para sacar fotos y ver la arquitectura porque estaba tan sorprendida. ¡Matt no podía creerla!
Después de ver la catedral por afuera, salimos por la Rioja. Me gustaría mucho volver a Burgos para enterar en la catedral porque tengo mucha curiosidad si el interior sea tan fantástico que el exterior.